domingo, 30 de marzo de 2008

La agitación de la oscuridad

Tengo en el cuerpo
laidea más clara de lo que es el amor.
Mi cuarto está ocuro
y de no existir el amor
sé bien que dormiría.
¿Pero cómo dormir
sabiendo que el sexo es el máximo amor en la vida?
Yo más bien quiero
tener tus piernas por bufanda
y horadar ese montoncito de nubes
que cubren, transparebres, tus pantaletas.



Pobrecito señor X


Ricardo Castillo.

domingo, 23 de marzo de 2008

breve reflexión sobre la muerte

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Breve reflexión sobre la muerte.




Pensando en la muerte, uno reflexiona sobre si quisiera morir o no. Y al fin de cuentas nos vamos dando cuenta que le tenemos miedo a la muerte. No a esa muerte esquelética que nos pintan en día de muertos, sino a la muerte que se llevó a nuestros abuelos (y digo llevó porque es como si nos los hubiera arrebatado).

Ese miedo mal fundamentado, que desde pequeños nos inculcaron, al mentirnos con excusas “fáciles de comprender” de cuando nuestra primer mascota murió, y nos dijeron que estaba dormida, pero nunca despertó. Y ahí llega la culpa, de que habremos hecho mal para que nuestra mascota no haya despertado. Nos engañan vilmente con eufemismos y no dejándonos ver en este caso a nuestra mascota o a algún familiar moribundo o ya muerto, nos alejan, no nos dejan experimentar sensaciones nuevas, nos reprimen; y quizás eso es lo que nos causa el miedo.


Cuando crecemos y empezamos a analizar ciertas circunstancias de la vida tales como la misma muerte, y vemos que nuestra omnipotencia no existe, y que no siempre nuestros deseos serán cumplidos, aparece nuevamente el miedo, de que nuestra contribución con alguien moribundo no surtió efecto y él o ella partieron, nos aterroriza, pero de cierto modo nos hace más fuertes; y el miedo permanece atenuado mientras no nos lo recuerden, mientras no se le provoque.


El miedo a causar dolor a familiares es lo más recurrente,o miedo a ¿qué pasará?, el no aceptar a que todos moriremos independientemente de raza,origen,religión,etc... a que todo lo que en un momento empezó en otro acabará, el creer que somos eternos y que la muerte no nos llegará nunca, o el no considerar a la muerte como opción y dejar de lado esos pensamientos “pesimistas”, son los que nos hacen miedosos.

Si tan sólo asimiláramos que algún día todo esto ya no estará, y no podremos evitarlo, nuestra frustración y temor desaparecerían.


La muerte sólo es la culminación de la vida, el fin de vivencias en este plano. Y todo hay que afrontarlo con la cara levantada y decir adiós a los bellos recuerdos, que así también dejaremos a los de nuestro alrededor.