"¿Quién puede soñar, qué dios, cuando el infierno ha nacido de uno mismo? ".
Hace tiempo un amigo me regaló su novela... en ella aparece El Viejo, aquella sombra monstruosa que nos consume poco a poco... después de leerla empecé a tener pesadillas con él, hasta que en el último sueño sentí lástima y cierta gracia, tal como si lo hubiera aceptado como parte de mí.
Tuve que canalizar esa imagen en algo "físico", en algo tangible, para que pasara del sueño a lo real, ahora ya no podrá atormentarme.
Es el tiempo que nos consume, que pasa... son sus ojos que se clavan... sus colmillos de lágrimas que nos carcomen la carne, esa piel casi muerta y desgastada... es sólo el reflejo de uno mismo.
